CHICAGO - Cuando uno se fija en la gran historia de béisbol, el partido entre los Indios de Cleveland y los Yankees de Nueva York el 4 de octubre, 1991 en el Estadio Yankee en realidad no tuvo un impacto.

Los Yankees comenzaron el último fin de semana con una marca de 70-89 mientras los Indios tenían marca de 55-104.

La victoria de los Indios sobre los Yankees, 3-2, en realidad no significó nada para la temporada del béisbol, pero fue el comienzo oficial de la leyenda que se ha convertido en Jim Thome. Como el caso con la mayoría de las leyendas, la historia de Thome comenzó con una ayudita de sus amigos.

Thome era un novato, terminando un periodo de 27 juegos con su primero de tres equipos en las mayores. Cleveland estaba perdiendo 2-1 en la novena entrada con un corredor en las bases y Thome listo para tomar su turno al bate. En vez de coger uno de sus propios bates, el receptor de Cleveland Joel Skinner le ofreció su bate para enfrentarse contra el relevista de Nueva York Steve Farr. Thome entonces conectó y produjo su primer jonrón de por vida, mandando la pelota al nivel más alto en el jardín derecho.

"El estaba buscando un bate y yo dije, 'Oye, usa este," dijo Skinner, que actualmente es el instructor de la tercera base de Cleveland, recordándose del encuentro famoso con Thome. "Le dije lo que tenía Farr y que esperara la recta sobre el plato durante un punto y que no lo falle. El estaba bien excitado."

"Hasta el día de hoy él dice "Tu usaste mi bate," dice Thome con una sonrisa. "El modelo T-141 de Joel Skinner."

Recordándose de algo especifico como el modelo del bate que produjo su primer jonrón de por vida hace unos 16 años atrás, sirve como un testimonio del agradecimiento que Thome tiene para cada momento en las mayores. También muestra lo tanto que valora las personas que han estado a su lado durante los años, desde que mandó esa primera pelota a los asientos del alto nivel en 1991 a lo que pronto será el jonrón número 500 de su carrera.

Durante los años, Thome ha pegado ocho jonrones contra Roger Clemens, cinco veces contra Mike Mussina, y cuatro contra Justin Verlander mostrando que puede pegar bambinazos contra veteranos y jóvenes talentosos. Tiene dos jonrones contra Greg Maddux y uno contra Mike Maddux. Thome ha pegado bambinazos cinco veces contra la rotación actual de los White sox y tiene 41 jonrones cuando se enfrentaba contra su equipo actual. Thome hasta tiene 10 jonrones contra lanzadores con el apellido Hernández.

El tema de uniéndose a la fraternidad exclusiva del club 500 comenzó en enero, después que Thome pegó 42 en su primera temporada con los White Sox dejándolo a solo 28 de los 500 entrando a la campaña del 2007.

Ya con sus 499 jonrones de por vida, Thome se lo encuentra imposible no hablar de como se sentirá cuando pegue uno más. Aunque no sería considerado una persona emocionante o alguien que hace una producción grande cuando hace contacto, el número 500 presentará una escena diferente.

"Sí, habrá emoción," dijo Thome. "Especialmente, sé que lo tendré con mi papa, porque él estará bien, bien orgulloso. Es algo que hemos hablado de vez en cuando.

"Mis hermanos estarán ahí. Será chévere desde ese aspecto. Tienes que recordar de todos los grandes compañeros que jugaron contigo, los buenos bateadores que te ayudaron ser mejor y recibir lanzamientos para pegar y viceversa. Ese es el efecto giratorio que tienes con cada uno.

"Es una de esas cosas cuando tu tratas de no pegar jonrones. La cosa principal es mantenerte saludable y jugar tu juego, todas esas otras cosas pasarán.

"Pero del otro lado es excitante por los nombres en ese grupo y es un número bueno. Es especial. Es historia en el juego, y tu te sientes honrado y orgulloso cuando las personas lo mencionan, hasta cuando tu estás cerca."

Desde que Thome llegó a los 370 jonrones de por vida, el bombardero ha estado añadiendo historia a su cuarto de trofeo en su hogar. Thome ha tratado de colectar cada pelota donde ha empatado o pasado a un bateador legendario mientras sube en la lista de todos los tiempos.

En el futuro, jugadores como Albert Pujols o Miguel Cabrera estarán haciendo lo mismo con Thome.

"Uno espera que la historia se pase al juego," dijo Thome. "Es algo que es especial. Y mientras ocurre, uno lo aprecia y lo respeta y también al juego, y te recuerdas de esos muchachos por lo que hicieron bien.

"Ese es la historia del juego que uno quiere recordar. No tiene que ver con superando a Carl Yastrzemski y después olvidándote de Yaz. O decir que es Lou Gehrig mientras tú sigues adelante. Quieres recordarte de cada pelotero."

Lo más probable será que las memorias de Thome comenzarán con su talento. Junto a sus 500 jonrones, Thome es conocido por tener un gran ojo en el plato. Sus 1,438 bases por bolas lo coloca en tercer lugar entre los jugadores activos, solo detrás de Barry Bonds y Frank Thomas, y está en el puesto número 21 en la lista de todos los tiempos.

Su promedio de por vida está sobre los .280, con tres temporadas sobre los .300, y se está acercando a los 1,900 imparables.

Hasta su ponchetes de por vida, que esta cerca a los 2,000, parece que trabaja como una ventaja para Thome.

Si le preguntas a cualquier persona en la casaclub de los White Sox acerca de Thome como pelotero, y ellos te dirán que él podrá ser el bate más importante en la alineación de Chicago. Pregúntale a los mismos peloteros sobre Thome, la persona, y ellos te dirán que él es una de las personas con más clase en todo el béisbol.

Un nativo de Peoria, Illinois, Thome tiene los valores del medio oeste. El es un individual extrovertido, siempre listo para sonreír, darte la mano, que parece demasiado bueno para ser realidad.

Cuando se trata de Thome, en realidad él es verdaderamente así.

"Literalmente, él es una de las mejores personas que he conocido," dijo el abridor novato de los White Sox John Danks. "El está ahí con gente como Mark Buehrle y Jon Garland, que me han hecho sentir bien cómodo."

El club de 500 extendió una invitación para la membresía a Frank Thomas el 28 de junio, cuando el mejor bateador en la historia de los White Sox pegó el bambinazo histórico con Toronto en el Metrodome. Alex Rodríguez de los Yankees se unió a la fraternidad el 4 de agosto contra Kansas City. Thomas y Rodríguez han sido dos de los cinco peloteros que tuvieron la oportunidad de llegar a los 500 en el 2007.

Después de lograr el hito, Thome estará feliz cuando Manny Ramírez llegue a los 500. Los dos jugaron juntos desde el 1993-2000 como parte de la alineación de Cleveland, y aunque los dos tienen estilos diferentes, los dos han mantenido una amistad.

"Mientras lo mire haciendo, será muy especial para mi," dijo Thome de Ramírez. "Pegamos el tercero y cuarto, cuarto y quinto y sexto y séptimo juntos.

"Progresar y tener los mismos números que él, es bien especial para mí por lo que hemos logrado juntos durante nuestras carreras. Uno mira peloteros buenos con quien ha jugado y uno lo apoya a todos."

Siguiendo la misma lógica de Thome, muchos de sus ex compañeros de equipos están apoyando a Thome. Bobby Witt, que le permitió el jonrón número 100, podrá estar vigilando el juego. Lo mismo con Eric Milton, que le permitió el número 300, y José Acevedo que le permitió el número 400.

Es una garantía que Mark Clark, el lanzador que le permitió el número 200, lo estará apoyando. Los dos fueron criados en la misma área general en Illinois y siguen siendo amigos.

El proceso de envejecimiento no ha tratado bien al bombardero de 36 años, que ha sufrido con problemas en su espalda, tendón y tórax durante los últimos tres años. Para evitar estos problemas, Thome normalmente llega a las 12:30 o 1 en la tarde cuando los partidos son a las 7:11 p.m. y hace ejercicios con el entrenador de los White Sox Herm Schneider y el asistente del entrenador Brian Ball. El es uno de los últimos peloteros de irse.

"Está inculcado en mí y es parte de mi día para estar listo," dijo Thome. "Hasta en los días libres, estoy inquieto. Sé que debo de estar haciendo algo. Cuando uno se pone más viejo, uno aprende que tiene que hacer esas cosas para mantenerse listo.

"Sé que cuando ya se acabe todo y regresas a tu hogar, puedes mirar al pasado y decir, 'Hice todo lo que pude para prepararme y estar listo," añadió Thome. "Ese día, para la temporada completa, lo que sea, estaré listo."

Solamente los 500 jonrones tienen a Thome listo para el Salón de Fama cinco años después de su retiro. Thome no tiene idea cuando será ese día. El está disfrutando el béisbol y disfrutando jugando con uno de su equipos de su ciudad natal.

Cuando el retiro llegue finalmente, Thome podrá estar más cerca a los 600 bambinazos que los 500. Y eso, que él ni comenzó con su bate. Ese honor es para Skinner.

"El no ha cambiado, es el mismo joven," dijo Skinner. "Miras a un tipo madurar y desarrollarse en un bateador, pero la primera vez que él fue al campamento de las menores, uno podía darse cuenta que había algo ahí."

"Si tu no sabías quien él era, pensarías que él era otro tipo cualquiera," dijo Danks. "Es como si le dices, 'Tu estás por pegar 500 jonrones. Le puedes decir que vaya a brincar en un lago.' Pero cuando llegamos a una ciudad temprano, él es uno de las primeras personas que vienen hacia mí y dice 'Tú vienes a comer conmigo.' El lo ha hecho todo, pero todavía tiene todo el tiempo para ti."