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¿Se va? ¿Se queda? La respuesta de Félix Hernández a la gran pregunta que siempre persigue su estancia con los Marineros es enfática: "No quiero irme a ninguna otra parte. Quiero quedarme en Seattle y aquí voy a estar por buen tiempo. Quiero ganar en Seattle".

Cy Young de la Liga Americana en 2010, con etiqueta de as desde que debutó cuando era un adolescente en 2005, el "Rey Félix" se ha tenido que acostumbrar a que está en un equipo mediocre: colistas de la división Oeste en seis de las últimas ocho temporadas, con la friolera de 101 derrotas en dos de las últimas cuatro.

Muchas voces opinan que el venezolano no deberían estar exiliado en una especie de anonimato, al considerar que Seattle es un mercado que le queda chico en comparación con otras ciudades donde el béisbol de Grandes Ligas ofrece un perfil con fama y presión. Lugares como Nueva York, Boston, Chicago o Los Angeles.

Pero Hernández está feliz en el sereno Pacífico norte, en una ciudad famosa por la cuna de la música grunge y de la cadena de café Starbucks.

Este año será el segundo del contrato que firmó el año pasado por 78 millones de dólares y cinco campañas.

Los Marineros no pueden sentirse más complacidos en tenerlo en sus filas al considerar que Hernández y el jardinero derecho Ichiro Suzuki son las principales atracciones para llevar fanáticos al Safeco Field.

"Hay un puñado de lanzadores que cualquiera quisiera tener y él es uno de los que está al tope de esa lista .... Su energía es algo especial. Es un privilegio verlo hacer algo cada cinco días", dijo su colega de rotación Jason Vargas.

Se está ante un auténtico fuera de serie, alguien que ha promediado 231 innings lanzados y 212 ponches en las últimas cuatro temporadas.

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BUSCANDO ANOTAR CARRERAS

Pero el récord de ganados y perdidos de Hernández (55-42) no refleja su notable maestría desde el montículo, culpa de un equipo con endebles bates. Por calle, los Marineros fueron el peor conjunto ofensivo en 2011. ¿Cuán lejos fue la ineptitud? Su total de carreras anotadas fue de 556 para quedar en el último lugar en las mayores. Boston, el líder del rubro, facturó 875 anotaciones. Tampoco han podido promediar cuatro carreras por juego en las últimas tres campañas.

En procura de encontrar correctivos en esa área, el equipo intentó sin éxito pescar al agente libre Prince Fielder.

Al no conseguirlo, el gerente Jack Zduriencik pactó una transacción con los Yanquis para adquirir al receptor venezolano Jesús Montero a cambio del lanzador Michael Pineda, un dominicano que fue seleccionado al Juego de Estrellas en su año de novato.

Montero es un prospecto que promete mucho en cuanto a su capacidad para batear: .328 de promedio y cuatro jonrones en 18 juegos con los Yanquis el pasado septiembre. A Brian Cashman se le partió el corazón al verlo partir, considerándole como el mejor talento que había dejado de ir durante su trayectoria como gerente de los Yanquis.

Sin embargo, aún necesita pulirse detrás del plato y se espera que se desempeñará como designado, con el dominicano Miguel Olivo como el titular fijo este año en la receptoría.

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ICHIRO, TERCER BATE

Después de una década, los Marineros decidieron sacar a Ichiro de su turno como primero en el orden ofensivo para cederle la asignatura al antesalista Chone Figgins. Ese fue el papel de Figgins cuando brilló con los Angelinos de Los Angeles y lo que le valió su actual contrato de 36 millones, por ahora un fiasco tras su promedio de .188 el año pasado.

Ichiro bateará entre el segunda base Dustin Ackley y el primera base Justin Smoak, otras dos figuras que van en ascenso.

Era un cambio que se venía venir para Ichiro. Aunque lideró a los Marineros con 184 hits y 40 robos, el astro no alcanzó los 200 hits por primera vez desde que dio el salto a Estados Unidos.

Todo es parte de un experimento del manager Eric Wedge para imprimirle otra dinámica al ataque para generar las carreras que pondrán contento a Hernández.

"Al igual que todos, quiero que crea en nuestro proyecto", dijo Wedge. "El será el más beneficiado cuando logremos encontrar el rumbo para convertirnos en un equipo balanceado que empieza a ganar juegos".

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EL FUTURO

Este es un equipo juvenil, y para muestra sólo hay que fijarse en las edades de Smoak (25), el jardinero izquierdo Mike Carp (25), Ackley (24 años) y Montero (22).

Y hay otros en camino. Los zurdos James Paxton (23) y Danny Hultzen (22) y el derecho Taijuan Walker (19) se perfilan para ser los futuros compañeros de rotación de Hernández. Todos son gigantes en cuanto a estatura, dueños de rectas que oscilan entre las 94 y 99 millas por hora. Por ello, los Marineros creyeron que podían darse el lujo de desprenderse de Pineda para conseguir a Montero.

Los tres, sin embargo, no entrarían en la rotación hasta más adelante. Al comenzar la campaña, el resto de la rotación tendrá a Vargas, el japonés Hisashi Iwakuma, Kevin Millwood y Blake Beaven. También podría entrar el dominicano Héctor Noesí, parte del canje por Pineda.

Brandon League es el cerrador dentro de un bullpen que fue reforzado con los veteranos Hong-Chih Kuo y Shawn Camp.

El resto de la alineación incluye al jardinero central venezolano Franklin Gutiérrez y el torpedero Brendan Ryan. La mala noticia con Gutiérrez --un jugador defensivo sensacional-- es que en su empeño por recuperarse de un flojo 2011 a la ofensiva (.224 de promedio en 92 juegos tras sufrir molestias estomacales), sufrió una lesión en un músculo pectoral al comenzar la pretemporada y es duda para el primer mes.

Seattle comenzará el año más temprano que los demás, al enfrentar a los Atléticos en una serie de dos juegos --el 28 y 29 de marzo, en Japón.

"Este año será muy exigente para nosotros. No nos engañemos. Somos un equipo joven, no hay otra manera de verlo", dijo Zduriencik.