(AP)

El gran inicio de la temporada de los Dodgers es algo que tenemos que ver con cierto escepticismo, porque ha sido ante equipos con los Padres y los Piratas.

Por el momento, vamos a dejar para más adelante un análisis de los Dodgers como equipo (aunque hay que notar que Los Angeles ganó nueve de sus primeros 10 encuentros, sin una sola victoria del as Clayton Kershaw).

Pero lo que sí se puede afirmar es que lo que está haciendo Matt Kemp es una pura realidad.

¿Cómo podemos decir eso, con sólo un 6.2% de la temporada agotada?

Porque Matt Kemp nos lo advirtió de antemano.

"Les estoy diciendo", nos dijo vía teleconferencia en el otoño del 2011, "ustedes crearon un monstruo."

Esta fue la llamada en que Kemp habló de terminar segundo en las votaciones para Jugador Más Valioso de la Liga Nacional (ganó el premio Ryan Braun). El jardinero de los Dodgers conversó sobre los votos que le faltaron y, en ese momento, proclamó que iba a dar 50 jonrones y robarse 50 bases en esta temporada.

Ahora bien, lo lógico sería pensar que en algún momento habrá un obstáculo para que se convierta en el primer miembro del club 50-50. La historia nos lo dice.

Claro, Kemp no continuará su ritmo que lo pondría en 97 cuadrangulares en 162 juegos. No continuará bateando .487 con OPS (porcentaje de embasarse más slugging) de 1.548. No ganará el premio al Jugador de la Semana en cada oportunidad.

Pero algo en Kemp se despertó el 2011-año en que por fin exhibió la energía y el entusiasmo que igualaron su gran talento. Los resultados estuvieron ahí, y el no ganar el JMV sólo sirvió para motivarlo más.

Entonces sí, ha nacido un monstruo. Lo hemos visto en los primeros 10 partidos de la temporada.

"¿Hay mejor pelotero en el juego ahora mismo?" expresó el manager de los Padres, Bud Black.

Muy buena pregunta.

Kemp tiene 27 años de edad, en medio de lo que debe de ser su apogeo. Ha asumido un rol de liderazgo en el club que, sin él, jamás hubiese terminado por encima de .500 en el 2011. Kemp se ha convertido en uno de los peloteros más completos del béisbol.

Ahora los Dodgers pretenden que siga mejorando, ahora que el manager Don Mattingly lo tiene de tercer bate, protegido por Andre Ethier en el cuarto puesto de la alineación. El año pasado batearon detrás de Kemp nombres como James Loney, el dominicano Juan Uribe, Rod Barajas, Casey Blake y Jerry Sands.

Lo que más impresiona del inicio de Kemp es que ha producido números de poder en dos estadios famosos por favorecer a los pitchers-el Dodger Stadium y el PETCO Park. De sus seis cuadrangulares, dos han salido por el mismo jardín central y los otros cuatro han sido a la banda contraria. Kemp no es un puro jalador de bola, y ésta es la clase de producción que no se puede fingir.

Seguramente haga los ajustes la oposición. Lo fuerte que es una temporada larga tendrá su efecto. Pero ahora mismo, no hay muchos peloteros tan motivados como Kemp. Y con su talento, motivación es la mitad de la lucha.

Kemp también quiere ayudar a sus Dodgers a tomar el próximo paso colectivo.

"Siento que este año tenemos que cambiar las cosas y volver al camino correcto", le dijo Kemp al Los Angeles Times durante la primavera.

Un inicio de campaña de 9-1 representa el camino correcto. Es fácil señalar la oposición débil en esos primeros partidos, pero los Dodgers terminaron muy bien el 2011, juegan en una división impredecible y cuentan con un 1-2 peligroso en Kershaw y Chad Billingsley en la rotación abridora. Además, ahora tienen un bullpen bastante profundo.

Pero tal vez lo más importante es que cuenten con un monstruo en medio del lineup.

Y lo que está haciendo Kemp en el 2012 es una realidad innegable.