PITTSBURGH - Los Astros son un equipo de media tabla en la División Central de la Liga Nacional en estos momentos, lo cual no es nada espectacular después de un mes de acción.

Pero para aquellas personas dispuestas a analizar de cerca y ver más allá del récord de 14-17 - que, por cierto, es una mejoría de dos juegos en comparación con la marca del equipo a estas alturas del año pasado - el progreso de los Astros esta temporada ha sido increíble.

Mientras que los Orioles han recibido la mayor atención por ser la mayor sorpresa del béisbol hasta ahora, la mejoría de los Astros tras sumar 106 derrotas el año pasado les ha dado a los jugadores y los aficionados la esperanza de que el proyecto de reconstrucción del club esté muy adelantado.

"En verdad creo que la meta para este año era tener un buen comienzo y mantenernos cerca de .500 el mayor tiempo posible, alentar a los fans y demostrar la energía y el entusiasmo que la juventud ha traído al club", dijo el gerente general Jeff Luhnow, quien se encuentra en su primer año con el club. "Creo que eso es lo que estamos viendo".

En diciembre, Luhnow tomó las riendas de un equipo que estaba en pleno proceso de reconstrucción y que comenzó la campaña con el segundo roster más joven de Grandes Ligas. Aun en sus derrotas, los Astros han lucido más competitivos y luchadores en el primer mes de la temporada del 2012 que en cualquier momento del año pasado.

De las 17 derrotas de los Astros este año, 10 se han decidido por dos carreras o menos.

"Estamos luchando todo el tiempo y nos da la confianza de que podemos con cualquier equipo", dijo el cerrador de Houston, Brett Myers. "Con la manera en que hemos estado jugando béisbol y la manera en que hemos salido a pelear y a hacer trabajar al pitcher, estos muchachos están empezando a creer en sí mismos y definitivamente todos los que los rodean comienzan a creer en ellos. Necesitamos seguirnos esforzando".

Una de las metas de los Astros en los entrenamientos era encontrar la manera de ser más selectivos al bate, ver más lanzamientos y trabajar más el conteo. Jugadores como el jardinero central Jordan Schafer y el intermedista venezolano José Altuve se han estado embasando con frecuencia, lo cual es muy importante tomando en cuenta que no hay mucho poder en el lineup.

"Nuestro coach de bateo, Mike Barnett, ha hecho una gran labor en ese sentido", dijo Luhnow. "Los muchachos han respondido y creo que es parte de un proceso de aprendizaje que consiste en darse de cuenta de lo importante que es para la ofensiva ver buenos lanzamientos. Parte de eso es dejar pasar los pitcheos malos. Todos sabemos que eso es importante y hasta los jugadores saben que, a nivel individual, eso es importante. Si continúas poniendo énfasis en eso, eventualmente ves el cambio y creo que eso es lo que estamos viendo".

Altuve (promedio de .333) ha comenzado encendido, mientras que Schafer y el campocorto Jed Lowrie están jugando como si tuvieran algo que probar. Lowrie le está dando a los Astros un nivel de producción ofensiva que el equipo no ha tenido en el puesto de torpedero en mucho tiempo. Un Jason Castro en salud y la contratación de Chris Snyder representan una gran mejoría en la receptoría.

En la ofensiva, el desempeño de los Astros ha estado ligeramente por encima del promedio. Se encuentran en el octavo lugar de la Liga Nacional en promedio de bateo (.255), en el cuarto lugar en carreras anotadas (128), empatados en el décimo lugar en cuadrangulares (22), en el quinto lugar en remolcadas (129) y en el sexto lugar en porcentaje de embasarse (.327).

Los Astros se encuentran en el 11mo lugar del Viejo Circuito con un promedio de carreras limpias colectivo de 3.76, pero el bullpen ha lanzado mucho mejor. Los relevistas de Houston se encuentran en el cuarto lugar de la liga con efectividad de 2.79 y tienen en Myers a un cerrador que ha logrado ocho salvamentos en igual número de oportunidades. El año pasado, el bullpen de Houston fue el peor de la liga con una efectividad colectiva de 4.49 y 25 rescates malogrados.

"Tenemos un bullpen que se siente como una unidad, una rotación que funciona como una unidad, tenemos jugadores de arriba y abajo que están cumpliendo con su labor", dijo Luhnow. "Una de las claves, creo, que diferencia a este equipo al del año pasado es el hecho de que nadie es un out fácil. Antes había dos puestos en el lineup - el campocorto, receptor u otra combinación - donde prácticamente se regalaban los outs, pero ése ya no es el caso.

"Cuando sabes que esos hits pueden venir de cualquier puesto del lineup, eso cambia por completo la dinámica. No tenemos que anotar todas nuestras carreras en un inning. Esa quizás sea la mejor parte. No se dan por vencidos, es consistente de arriba abajo y verdaderamente se han comportado como un equipo".

A sus 28 años de edad, el guardabosque Travis Buck, quien al igual que Schafer y Lowrie le ha convenido el cambio de ambiente, es uno de los jugadores de más edad del conjunto. Buck considera que los Astros son evidencia de que los equipos pueden jugar un béisbol inspirando sin superestrellas.

"No tenemos cinco, seis o siete estelares", dijo Buck. "Somos un club muy joven. Sabemos que tenemos que jugar con fundamentos sólidos todas las noches para tener la oportunidad de ganar juegos y eso nos enorgullece. Los jugadores de más edad tratamos de inculcarle eso a los más jóvenes, que hay que jugar bien y con buenos fundamentos y darte la oportunidad de triunfar en cada partido".