(Getty Images/AP)

WASHINGTON - En el transcurso del Juego 5 de la SDLN el viernes, los bates pesados de los Cardenales como Matt Holliday y el boricua Yadier Molina tuvieron oportunidades de hacer bastante daño, pero fueron neutralizados por los Nacionales. Así es el béisbol.

Con San Luis una vez más a un out de ser eliminado, fueron los infielders en la parte baja del lineup, Daniel Descalso y Pete Kozma, quienes dieron los batazos claves en el noveno contra el cerrador Drew Storen para guiar a los Cardenales a una improbable victoria por 9-7.

"Obviamente, han sido los héroes inadvertidos, pero creo que se les va a reconocer por el éxito que han tenido aquí", dijo el gerente general de San Luis, John Mozeliak. "Si miras lo que Descalso y Kozma hicieron, cada vez que el equipo ha necesitado algo, han dado la cara."

El veterano Carlos Beltrán comenzó el inning con un doble contra Storen, pero dos outs después el puertorriqueño aún estaba en la tercera base y los Cardenales estaban abajo por dos carreras. Storen tenía a Molina en dos strikes, pero le dio un boleto e hizo lo mismo con David Freese para llenar las bases.

El público del Nationals Park se quedó mudo mientras el próximo bateador, Descalso, entraba a la caja de bateo. El intermedista recibió el lanzamiento que esperaba y conectó un sencillo que se le fue del guante al campocorto Ian Desmond. La bola terminó en el jardín central, permitiendo que San Luis anotara dos carreras para empatar el marcador.

Posteriormente, un sencillo de Kozma al jardín derecho le dio a los Cardenales la ventaja. Con eso, los campeones reinantes avanzaron a la Serie de Campeonato de la L.N. contra los Gigantes y reafirmaron su reputación como un equipo que rehúsa perder.

"Cuando empaté el juego, estaba en la primera base, bien emocionado", dijo Descalso. "Miré hacia la cueva y los muchachos estaban alborotados y me emocioné aún más. Cuando Pete dio el batazo grande que nos dio la ventaja, fue un caos. Es una sensación maravillosa. Simplemente somos un grupo de peloteros, muchachos que nunca se dan por vencidos".

Según Kozma, los Cardenales no se dejaron llevar por el pánico al verse abajo 6-0.

"Nadie estaba tratando de conectar un jonrón de seis carreras", dijo Kozma. "Necesitábamos avanzar de a poquito, meternos otra vez en el juego, acercarnos y dar buenos batazos a lo último".