El Coliseo es famoso por ser uno de los estadios más ruidosos de Grandes Ligas. (Jed Jacobsohn/Getty Images)

OAKLAND - Inaugurado en 1966, el Coliseo de Oakland-conocido en años recientes como el O.co Coliseum-es el único estadio que queda en Estados Unidos que funge de sede tanto para un equipo de Grandes Ligas como uno de fútbol americano (Oakland Raiders).

Con capacidad para 35,067 espectadores normalmente, el Coliseo es famoso por ser uno de los estadios más ruidosos de Grandes Ligas, aun con asistencias discretas durante la mayor parte de la campaña. Ahora, con 12,000 asientos adiciones para la postemporada, se espera un ambiente y un nivel de "bulla" para el recuerdo para la Serie Divisional de los Atléticos vs. los Tigres de Detroit desde el viernes.

"Esta es una de las experiencias de béisbol más salvajes de las que he sido parte", dijo el derecho Max Scherzer, ganador de 21 juegos en la temporada regular y el señalado para abrir el Juego 1 el viernes por Detroit. "Los fanáticos aquí se vuelven locos desde el primer pitcheo hasta el último. Es algo con el que tienes que lidiar".

En la Serie Divisional del 2012 entre estos mismos equipos, se vieron las emociones y la "locura" en las gradas del Coliseo. Los Atléticos le ganaron dos de tres partidos a los Tigres en dicha serie, con Justin Verlander triunfando por los felinos en un decisivo Juego 5. Entonces, Detroit sabe lo que le espera…con un extra ahora. "Con los asientos adiciones, pues eso significa que va a haber aun más ruido", dijo el dirigente de los Tigres, Jim Leyland. "Obviamente éste es un estadio ruidoso y de mucha energía. Lo único que haces cuando vienes a un lugar como éste es tratar de vivir de esa energía del equipo contrario y utilizarla a tu favor. Hay que disfrutarla".

Con un segundo título divisional en forma consecutiva, los fanáticos de los Atléticos ya estaban preparados para llenar el Coliseo. La organización de Oakland respondió con el acondicionamiento del estadio para 12,000 aficionados más.

"No veo la hora de estar con ese ambiente; va a ser una locura", dijo el segunda base de Oakland, Eric Sogard. "Este lugar va a estar temblando".

Diferente a la serie del año pasado, que empezó en Detroit a pesar de Oakland tener la ventaja de local, este año los Atléticos sí tendrán la oportunidad de iniciar las hostilidades aquí.

"Es bueno poder abrir en casa", dijo el manager de los "verdes", Bob Melvin. "Estamos emocionados de poder jugar un viernes por la noche frente a nuestros fans y con más gente en las gradas. Sabemos que éste es un lugar bastante ruidoso".

En vez de estar intimidados, los Tigres hablan con entusiasmo sobre la expectativa con la afición local.

"Es un gran ambiente, sin dudas", dijo Leyland. "Están orgullosos de su equipo y están aquí para los playoffs. Disfruto esta experiencia y eso es lo que les pides a tus jugadores, que la utilicen a su favor".

De su parte, Scherzer será el blanco de muchos gritos en la lomita el viernes.

"Va a ser una experiencia increíble de béisbol", expresó el derecho. "Es algo que jamás olvidaré".