Aníbal Sánchez. (Keith Srakocic/AP)

OAKLAND - Ha sido grande el impacto que ha causado Aníbal Sánchez en los Tigres desde que el venezolano llegó a Detroit junto a su compatriota Omar Infante en julio del 2012.

Primero ayudó a los felinos a conquistar el título de la División Central de la Liga Americana en la segunda mitad del año pasado. Luego lanzó primores en la postemporada, terminando con una brillante efectividad de 1.77 y 18 ponches en tres aperturas y 20.1 innings.

En el 2013, el maracayero-premiado con un nuevo contrato de cinco años y US$80 millones-volvió a brillar por la tropa de Jim Leyland, compilando récord de 14-8, encabezando la Liga Americana con promedio de carreras limpias de 2.57 y llegando a los 200 ponches (202) por segunda vez en su carrera de Grandes Ligas. Además, el 26 de abril puso una marca de la franquicia con 17 ponches en una victoria sobre los Bravos de Atlanta.

Ahora, señalado para abrir el Juego 3 de la Serie Divisional de la Liga Americana el lunes vs. los Atléticos de Oakland el lunes, el venezolano va por más.

"Estoy bastante contento de estar en playoffs otra vez", le dijo Sánchez a LasMayores.com en el O.co Coliseum de Oakland, "y sobre todo con este equipo que el año pasado me brindó la oportunidad de estar en playoffs y la Serie Mundial".

Parece que hace mucho tiempo que Sánchez, en su primer año en Grandes Ligas, le lanzó un juego sin hit ni carrera a los Diamondbacks vistiendo el uniforme de los Marlins. Eso fue en septiembre del 2006. Desde entonces, ha sido un largo camino para el venezolano, ahora entre la élite de los lanzadores del Joven Circuito a sus 29 años.

Del 2007 al 2009, las lesiones limitaron a Sánchez a un total de 26 aperturas con la Florida. Pero el diestro halló la manera de perseverar y volver a establecerse en la Gran Carpa.

"Creo que ha sido mucho trabajo, constancia y pasión que he tenido en mi carrera", dijo Sánchez al explicar cómo volvió de las varias dolencias que lo frenaron. "Nunca he bajado la cara, a pesar de las adversidades, tanto dentro como fuera del terreno. "A seguir adelante", continuó. "Creo que hoy en día ha sido el cuidado para obtener lo que he obtenido".

Ya Sánchez saboreó la postemporada el año pasado, y con mucho éxito individual. La edición de Detroit del 2012 llegó hasta la Serie Mundial, antes de ser barrida por los Gigantes de San Francisco. Ahora los felinos quieren tienen cuentas pendientes en octubre y Sánchez tiene hambre de un anillo de Serie Mundial.

"Este año creo que la diferencia es que tenemos un equipo mejor estructurado", opinó Sánchez sobre los Tigres de esta campaña. "Creo que la adquisición de Torii Hunter le ha dado un poco más de energía a los demás, a Miggy (Cabrera), a Prince (Fielder) y al resto del equipo para mantener esa energía viva día tras día".

No sólo la adición de Hunter ha sido clave para el ataque y la química de Detroit, sino el regreso del venezolano Víctor Martínez, quien se perdió todo el 2012 por una lesión en la rodilla izquierda.

"Con el regreso de Víctor nos convertimos en el mejor equipo cuando nos ponemos a comparar con los otros, sin quitarle méritos a los demás equipos ni a los demás jugadores".