Miguel Cabrera. (Carlos Osorio/AP)

La tanda de aciagas noticias que han golpeado a los Tigres de Detroit ha sido inclemente. Pero su nuevo mánager Brad Ausmus es un tipo con buen humor.

Luego que los Tigres perdieron por lesiones al torpedero titular (José Iglesias), al preparador de mesa en el bullpen (Bruce Rondón) y al jardinero que se proponía alternar en el izquierdo (Andy Dirks), Ausmus evocó el hábito de fumador de Jim Leyland, su predecesor.

"Acabo de comprarme mi primer paquete de Marlboros", bromeó Ausmus.

Ex cátcher y egresado de la Universidad de Dartmouth de la Ivy League, Ausmus asume las riendas de un equipo cuyo octogenario dueño Mike Ilitch pone fondos de sus propias arcas para hacer realidad su sueño de ganar un título de la Serie Mundial.

Con 44 años, la experiencia de Ausmus como piloto es nula, aunque se pueden tomar en cuenta los tres juegos en los que condujo a Israel en la fase previa del Clásico Mundial de béisbol 2013.

Pero su contratación refleja la tendencia actual en las mayores para llenar las vacantes de piloto de un club, preferiblemente que no pasen de los 50 años.

Se trata de buscar a ex peloteros con educación universitaria, sin inmutarse por el hecho de que nunca han dirigido. Tales son los casos de Mike Matheny en San Luis, Walt Weiss en Colorado y Robin Ventura con los Medias Blancas de Chicago.

Pareciera ser que la tradición de buscar mánagers itinerantes, en el molde de Dusty Baker, Lou Piniella o Dick Williams, ha llegado a su fin. Buck Showalter en Baltimore es el único de los actuales 30 dirigentes que ha estado con cuatro equipos.

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¿AHORA O NUNCA?

Ausmus encuentra en Detroit a un equipo que tiene el listón de sus expectativas muy alto. Los Tigres vienen de ganar el banderín de la Central de la Liga Americana las tres últimas campañas, pero no conquistan la Serie Mundial desde 1984.

Un club que cuenta con Miguel Cabrera (ganador del premio al Más Valioso en 2012-2013) y los pitchers abridores Justin Verlander (Cy Young y Más Valioso en 2011) y Max Scherzer (Cy Young en 2013) debe ser la delicia para cualquier estratega.

Pero el margen de maniobra empieza a reducirse en Detroit. En una ciudad que es símbolo de ruina económica en Estados Unidos, Ilitch mantiene una nómina de 150 millones de dólares y ahora hay temor de que no podrán retener a varias de sus estrellas cuando se declaren agentes libres. Acaban de anunciar que rompieron negociaciones con Scherzer para renovarle el contrato, con lo que el derecho se zambullirá en la agencia libre al final de esta temporada. Además, el jardinero derecho Torii Hunter (38 años) y el bateador designado venezolano Víctor Martínez (35) entran a la última temporada de sus contratos.

Pero quien no se va a ningún lado es Cabrera. El astro venezolano pactó por 10 años y 292 millones de dólares, una cifra récord para el béisbol de Grandes Ligas y cualquier otro deporte en Estados Unidos.

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LO QUE DEBE SALIR BIEN:

La alineación es algo distinta a raíz de la decisión de canjear a Prince Fielder a Texas por Ian Kinsler. Luego del fiasco de dilapidar un par de ventajas ante Boston en la serie de campeonato de la Liga Americana, fueron por el mejor cerrador disponible en la agencia libre y encontraron a Joe Nathan. También añadieron más velocidad con la adquisición del jardinero Rajai Davis (apenas se robaron 35 bases en 2013).

Si bien Verlander, Scherzer y al venezolano Aníbal Sánchez comandan un potente 1-2-3 al frente de la rotación, se ha cuestionado la decisión de su gerente Dave Dombrowski de transferir al abridor Doug Fister (3.30 de efectividad desde 2011 y 2.98 en 48 innings de postemporada) a Washington por prospectos que no encandilan a nadie. Lo que se comenta es que el canje obedeció más al interés de ir ahorrando dinero para renovar a Cabrera.

Otra novedad es la contratación de un coordinador defensivo. Matt Martin trabajará junto a Ausmus preparando el posicionamiento defensivo. En todo caso, los Tigres deben mejorar de golpe en este renglón debido a que la salida de Fielder permite a Cabrera volver a la primera base en vez de exponerse a los apuros que pasaban en la antesala.

Hablando de Cabrera, el venezolano repitió como campeón de bateo (.348) y de no haber sido por el despegue de Chris Davis pudo haber revalidado la Triple Corona, todo eso pese a que disputó los últimos meses menguado por una lesión en la ingle que lo mandó al quirófano durante el receso.

Aún sin Fister, el resto de la rotación debe responder con Drew Smyly y Rick Porcello. Y con Smyly (6-0 y 2.37 de efectividad como relevista el año pasado) tendrán al menos un zurdo dentro del quinteto.

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EL PEOR ESCENARIO:

¿Echarán de menos al poder de Fielder? ¿Y si el novato Nick Castellanos no rinde en la antesala? ¿Quién resolverá en el campocorto mientras dure la larga ausencia de Iglesias por sobrecarga en ambas piernas? Además, su cátcher Alex Ávila no tiene un suplente con garantía, el año pasado sufrió un conmoción tras el rebote de un foul en su casco y ha estado en la lista de lesionados tres veces en los últimos dos años.

Los marcados contrastes del OPS (embasado más slugging) de Kinsler en casa y afuera con los Rangers, cuyo estadio en Arlington era favorable para los bateadores. Acumuló un .872 de local y .690 de visita en los últimos tres años. Ahora tendrá lidiar con el Comerica Park, menos bondadoso.

Luego del retiro de Mariano Rivera, Nathan es el cerrador activo con más rescates (341). Pero hay dudas sobre el resto del bullpen, acentuadas tras perder al venezolano Rondón al tener que operarse el codo. Joba Chamberlain intentará enderezar su carrera tras un par de malas campañas con los Yanquis.