Francisco Liriano (AP)

BRADENTON, Florida -- A estas alturas hace un año, el serpentinero dominicano de los Piratas, Francisco Liriano, trataba de incrementar el volumen de trabajo en su brazo de lanzar y a la vez dejar en el pasado la fractura en el brazo derecho.

Ahora en vez tener que esperar, el zurdo será el abridor por Pittsburgh en el Día Inaugural. Liriano no iba a dejar que una ligera molestia en una ingle le impidiera subirse a la lomita para el inicio de la temporada.

"Para mí era bastante importante", dijo Liriano acerca de su objetivo de abrir en el primer partido de la campaña. "El año pasado lo comencé en la lista de lesionados, así que no quería que pasara lo mismo esta temporada".

Liriano tiene una clara misión. Temporada tras temporada, juego tras juego y varias veces entrada tras entrada, las críticas de inconsistencia lo han perseguido. Por eso el abridor está obsesionado en demostrar que es un hombre nuevo.

A los 30 años de edad y al comenzar su novena temporada en las Grandes Ligas, el abridor está listo para alcanzar el enorme potencial que demostró en el 2006 a los 23 años de edad, antes de enfrentar los obstáculos que llegaron con su operación Tommy John. Liriano reanudó su carrera en el 2008, pero desde entonces tuvo solamente buenas semanas antes de alcanzar la forma en el 2013 que le dio el Regreso del Año de la Liga Naconal.

No fue la primera vez que fue reconocido con este premio, algo también poco visto. Y nada demuestra los altibajos que Liriano ha tenido que el hecho de que se ganó el galardón en la Liga Americana con marca de 14-10 y un promedio de carreras limpias de 3.62, luego de un año con foja de 5-13 y 5.80 de efectividad en el 2009 … y la siguiente campaña, volvió a bajar a un récord de 9-10 con 5.09 de efectividad.

Quiere asegurarle a los Piratas de que un patrón similar no está en el panorama.

"Mi meta este año es mantenerme en salud y tratar de conseguir los mismos resultados del 2013", dijo el lanzador. "Quiero ser más consistente, y lanzar más entradas en cada juego. Lo principal es estar saludable y luego veremos qué sucede".

"Las lesiones han sido el mayor factor en mis altibajos. Entonces con tal de que esté en salud, creo que me irá bien".

Liriano le ha mostrado a Pittsburgh una forma que contradice su anterior reputación.

En el 2013, Liriano dio la cara de cualquier manera posible. En una rotación que generalmente buscó el respaldo del bullpen, tiró al menos siete capítulos en casi la mitad de sus aperturas (11 de sus 26 presentaciones).

Lo único que ahora le queda por demostrar es que la campaña pasada no fue solamente uno de sus puntos altos, sino su nueva forma.

"Trataré de salir y ser el mismo del año pasado, y hacer todo lo posible para mejorar y ayudar al equipo a ganar bastantes juegos", expresó Liriano.