Matt Williams, manager de los Nacionales. (AP)

¿Son los Nacionales de Washington un equipo perseverante o decepcionante? ¿Son mejores de lo que su récord refleja o peores por el desgaste que han sufrido?

Dentro de su propio clubhouse, éstas son las interrogantes.

Por un lado, los Nacionales saben que los integrantes de su lineup para el Día Inaugural -- Bryce Harper, Adam LaRoche y Ryan Zimmerman, entre los más notables- se han combinando para perderse más del 30% de sus partidos, y la rotación que careció del derecho Doug Fister durante las primeras seis semanas lo obtuvo de regreso justo a tiempo para perder a Gio González.

Por lo tanto, el hecho de tener una marca negativa y estar a sólo 3 1/2 juegos del primer lugar en el Este de la Liga Nacional es respetable.

Por otro lado, los Nacionales, meramente en términos de su récord, se encuentran ligeramente detrás del paso que tuvieron en 2013, cuando se convirtieron en una de las decepciones más grandes de Grandes Ligas. Tuvieron foja de 26-24 en sus primeros 50 juegos hace un año. Ahora tienen marca de 25-26 después de 51 encuentros. Y la confianza que obtuvieron luego de terminar con la mejor marca de las Mayores en la temporada regular del 2012 ha estado a prueba desde entonces.

"Puedes verlo de mil maneras", dijo el shortstop Ian Desmond. "¿Es algo positivo que después de todas las lesiones que hemos sufrido no nos hayamos hundido como muchos esperarían? Sí. Eso es bueno. Pero creo que, en algún momento, como organización, tendremos que ver más allá de todo eso, darle vuelta a la página y darnos cuenta de que podemos jugar mejor de lo que lo estamos haciendo ahora".

Antes de caer el lunes en casa ante los Marlins por 3-2, los Nacionales perdieron tres de cuatro juegos contra los Piratas el fin de semana. En esas tres derrotas, los capitalinos fueron superados por una diferencia de sólo cuatro carreras. Tienen foja de 6-11 en juegos decididos por una sola carrera esta campaña. Uno tiene que presumir que una parte gruesa de un lineup sana habría marcado la diferencia en al menos la mitad de esas derrotas, pero los Nacionales también se han visto afectados, de manera sorpresiva, por una de las peores defensas de Grandes Ligas (y Desmond, cuyos 13 errores son la mayor cantidad para cualquier pelotero en G.L., es el primero en reconocer su culpa). Todo esto - las lesiones, los outs regalados, los baches ofensivos, la batalla por recuperar la confianza - ha hecho que el manager debutante Matt Williams enfrente una temporada de muchos retos. Ha afrontado la adversidad con la mejor cara, y lo mejor que podemos decir de Williams - o de cualquier otro manager - es que sus jugadores están dedicados mental y físicamente al trabajo que se les ha asignado, sin importar la adversidad que los rodea.

"Los muchachos que ahora están jugando aquí todos los días han encontrado su identidad y la forma de manejarse a sí mismos, y están compitiendo", manifestó Williams. "Están jugando duro. Hemos venido de atrás en muchos encuentros y ganado algunos partidos que probablemente no deberíamos haber ganado. Esa es una buena señal". Pero los Nacionales tendrán que continuar dependiendo de veteranos como LaRoche y Jayson Werth durante un buen tiempo, porque se espera que Harper esté fuera de acción al menos hasta principios de julio debido a una operación en un dedo pulgar, y el regreso de Zimmerman de una fractura en su pulgar derecho está teniendo un progreso más lento de lo esperado.

Las lesiones en el lineup han puesto más enfoque en la profundidad de la banca de los Nacionales, la cual ha demostrado ser mejor de la que se tuvo el año pasado. Pero también han obligado a Williams a exigir lo mejor de sus titulares.

Desmond ha iniciado cada uno de los 51 partidos. Werth ha sido titular en 50. El joven de 22 años Anthony Rendón, quien se ha enfriado un poco luego de un encendido comienzo, ha iniciado 49 juegos. En una situación ideal, un pelotero con un largo historial de lesiones como el de Rendón obtendría más descanso, pero si observamos bien, ¿qué situación ha sido ideal para los Nacionales esta campaña?

Las lesiones han tenido un impacto predecible en la producción de carreras de Washington, cuyo promedio de 3.92 anotaciones por juego es ligeramente más bajo que el promedio de la Liga Nacional. Los capitalinos también han ejercido presión sobre una rotación que tampoco se ha escapado de las lesiones.

González había hecho 162 aperturas de por vida sin visitar la lista de incapacitados, antes de que una inflamación en su hombro izquierdo lo inhabilitara. Los Nacionales esperan que el zurdo regrese pronto. El novato Blake Treinen, quien tiene efectividad de 1.56 en 17 1/3 innings en Grandes Ligas, hizo el trabajo el jueves en sustitución de González.

"Cada uno de los muchachos ha puesto su granito de arena para ayudar a aliviar nuestra situación", declaró el coach de pitcheo de Washington, Steve McCatty.

Pero McCatty se ha mostrado preocupado por el desempeño de la rotación este año. Sus abridores han cedido tres carreras o más en la primera entrada en 10 partidos.

"Se han generado interrogantes acerca de la preparación de los muchachos", indicó McCatty. "Nos preparamos de la misma manera. Estudiamos a los bateadores de la oposición. La cantidad de pitcheos en sus sesiones de bullpen han sido similares en los últimos cinco años.

"Hemos tratado el problema, pero persiste. Tenemos que seguir atacando a los bateadores de la misma manera".

Hasta ahora, una mejorada banca y un excelente bullpen han evitado que la temporada de los Nacionales se vaya a pique. Washington seguirá trabajando con lo que tienen, dependiendo de una mejorada defensa y con la esperanza de que las lesiones terminen pronto.