Yulieski Gourriel. (Nati Harnik/AP)

LA HABANA -- El toletero cubano Yulieski Gourriel viajó rumbo a Tokio para integrarse al equipo Dena Baystars de Yokohama y con algo de temor por el cambio de cultura, de idioma y sobre todo de comida.

"Es algo nuevo y un gran reto para mí, mi principal objetivo es hacer bien mi trabajo y ver en el terreno donde está el techo de Yulieski en béisbol", dijo Gourriel a la AP el jueves por la noche antes de abordar el vuelo.

Vestido con traje deportivo y acompañado por su familia y amistades, Gourriel partió hacia Japón con una escala en París.

Gourriel, que cumplirá 30 años en junio, firmó en días pasados un contrato por unos 990.000 dólares con el club de Yokohama de la Liga Central de Japón, según reportó el diario japonés Sports Hochi. El contrato es por la presente temporada.

Considerado como uno de los mejores peloteros de la isla, Gourriel se unirá en Japón a Frederich Cepeda, quien ya se encuentra en el país asiático defendiendo los colores de los Gigantes de Yomiuri de la Liga Central.

Estos fichajes son parte de la nueva política del deporte cubano, que desde septiembre de 2013 autorizó a sus deportistas firmar contratos en el exterior en un nuevo coqueteo con el profesionalismo que fue prohibido en la isla hace más de cinco décadas.

Gourriel lamentó que llegará a Japón sin haber jugado desde hace más de un mes cuando terminó el campeonato cubano, en el que se ubicó tercero con el elenco de Industriales, y que solo jugará la mitad de la temporada en el país asiático.

"Es un poco corto para adaptarse a la diferencia de horario, a la cultura, al idioma, a tantas cosas nuevas y sobre todo a la alimentación que me resulta siempre un problema, pues siempre he perdido mucho peso cuando he jugado torneos cortos en Japón con el equipo Cuba y eso puede influir en el rendimiento", comentó Gourriel.

Varios de los más talentosos peloteros cubanos desertaron de la isla y juegan en el béisbol de Grandes Ligas, entre ellos el toletero José Abreu (Medias Blancas de Chicago), Yasiel Puig (Dodgers de Los Angeles) y el pitcher Aroldis Chapman (Rojos de Cincinnati).

En Japón juegan también peloteros cubanos que abandonaron la isla en años anteriores como Michel Abreu o Leslie Anderson, entre otros.

El embargo de Estados Unidos contra Cuba que existe desde hace más de 50 años no permite ninguna transacción con el gobierno cubano, por lo que los jugadores que se acojan a las nuevas leyes cubanas no pueden ser contratados por equipos de las mayores.